He intentado recuperar el sabor de antes en estas fiestas y para ello me he valido de un primer plato que eran unas almejas a la marinera de aquí; gallegas , de las babosas, estaban espectaculares.
De segundo plato me empeciné en preparar algo a lo que le tenía unas ganas increíbles: gallo de Mos, no os podéis imaginar como estaba de bueno; la preparación fue de lo más natural posible, simplemente estofado con cebolla, clavo, brandy y vino tinto del país ( valdeorras), pero de lo más lenta , unas cinco horitas a fuego lentísimo. El resultado: una carne que era mantequilla pura. Os lo recomiendo, para ello tenéis que contactar con Marcos Souto de Herville y haceros amigos de LA GALLINA DE MOS en facebook.
El postre; un tronco de Navidad en el que el bizcocho está hecho con huevos de gallina de Mos y relleno de una ganache de chocolate ( un CRU de Tanzania).
Y como punto final a estas fiestas he decidido escoger dos platitos bien sencillos; uno es HUEVO EN BAJA COCCIÓN CON PURÉ DE COLIFLOR Y MANTEQUILLA DE CACAHUETE donde la estrella vuelve a ser la gallina de Mos.
Y de postre , los omnipresentes en todos los saraos: unos cup-cakes , también hechos con huevos de gallina de Mos rellenos de confitura de frambuesa y merengue también de frambuesa.
Creo que estas Navidades he sido bueno.






Sos un grande Miguel!!!
ResponderSuprimirEstoy por abandonar mi vegetarianismo y abrazar la gallina de Mos (en sentido culinario,se entiende)...Y salían los huevos con tres yemas, como decía el reportaje del Faro esta semana??
ResponderSuprimirVane, lo de las tres yemas en los huevos es cierto. En mi granja también tengo alguna gallina que los pone.
ResponderSuprimirFelicidades Miguel por el menú.